Garrufella

Ingredientes:

  • 100 g de avellanas tostadas
  • 50 g de dátiles sin hueso
  • 100 g de agua o bebida vegetal
  • 50 g de harina de algarroba

Preparación:

Trituramos bien los dátiles junto a las avellanas (con una batidora potente) hasta obtener una mezcla homogénea.

Añadimos el agua o bebida vegetal y la harina de algarroba, trituramos otros 2-3 minutos hasta no tener grumos.

Se puede añadir más líquido poco a poco si se desea menos espesa.

Es perfecta para untar en pan y echarle un chorrito de AOVE por encima 💛, aunque también encontrarás en la web recetas para hacer con crema de algarroba.

Comentario nutricional:

En casa nos gusta llamarle garrufella a esta versátil crema untable que no pretende imitar a la Nutella 😉 (spoiler alert).

La algarroba (garrofa, en català) es el fruto del algarrobo, un árbol abundante en la zona mediterránea. En la posguerra se utilizaba como sustituto del chocolate, y quizá por eso hasta hace pocos años estaba denostado y considerado un «alimento de pobres».

Afortunadamente, en los últimos años ha resurgido este alimento, con propiedades nutricionales muy interesantes… aquí te contamos 4 datos curiosos que hemos sacado del maravilloso libro «Garrofa, una delícia mediterrània» del proyecto Menjamiques:

  1. Pertenece a la familia de las legumbres.
  2. Es rica en triptófano, aminoácido precursor de la serotonina, un neurotransmisor implicado en la sensación de relajación y tranquilidad.
  3. Contiene cantidades significativas de hierro, potasio, calcio, fósforo y magnesio.
  4. Contiene 6 veces menos grasa que el cacao.

Deja un comentario