Bizcocho con calabacín y algarroba

Ingredientes:

  • 3 huevos
  • 120 g de calabacín
  • 80 g de almendras
  • 50 g de harina de algarroba
  • 70 g de harina de trigo sarraceno
  • 70 g de azúcar de coco
  • 80 g de AOVE (aceite de oliva virgen extra)
  • Una pizca de sal
  • 1 cucharada de levadura de repostería o sobres de gaseosa «el tigre»
  • Canela, jengibre, limón, naranja, (opcionales)

Preparación:

Precalentar el horno a 180º.

Moler las almendras para hacer harina y mezclar con el azúcar, la harina de trigo sarraceno y la harina de algarroba, la levadura y la sal.

Batir los huevos en un bol y añadir el calabacín rallado y el AOVE.

Juntar sólidos con líquidos, homogeneizando bien, y hornear durante 30 min.

Comentario nutricional:

Este bizcocho es una opción interesante e inclusiva si tenemos alguna persona invitada con celiaquía o que no tomen gluten, ya que ninguno de sus ingredientes contiene gluten (no te dejes engañar por el nombre del trigo sarraceno 😉 ).

Otro aspecto que destacaría como peculiar de esta receta es el uso del calabacín en repostería. Su sabor es muy neutro y sin embargo aporta esponjosidad y jugosidad a la masa, además de fibra y rebajar el contenido calórico que tendría si usáramos otro ingrediente clásico en su lugar.

Por último, la harina de algarroba es lo que le confiere ese aspecto de chocolate. Seguro que os suena que vuestros abuelos lo usaban en la posguerra como sustituto del chocolate. La algarroba es el fruto del algarrobo (un árbol habitual en la zona mediterránea) y pertenece al grupo alimentario de las legumbres. Es un ingrediente que puede aportar valor a nuestra repostería casera ya que tiene un bajo índice glucémico (otro día hablaremos más sobre el índice glucémico), hidratos de carbono, proteínas vegetales, fibra, vitaminas y minerales.

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