
Ingredientes (4 personas):
- 200 g de cebolla
- 100 g de pimiento verde
- 100 g de puerro
- 70-80 g de zanahoria
- 2 dientes de ajo
- 50 g de AOVE (aceite oliva virgen extra)
- 1 kilo de sepia
- 3 cucharadas de tomate triturado
- 50 ml de vino blanco
- 1 pellizco de hebras de azafrán
- 300 ml de agua
- 800 grs de peso escurrido de judías blancas cocidas, fabes, alubias, mongetes o como le llamen en tu zona :).
- 1 cdta. de sal
- 1 cda. de perejil fresco picado
Preparación:
Trocear todas las verduras y sofreír en una sartén con el aceite. Añade la sepia y rehoga unos 10 minutos a fuego medio. Incorpora el tomate triturado, el vino blanco, el azafrán, el agua y la sal.
Dejar hacer «chup-chup» unos 15-20 minutos a fuego bajo, removiendo de vez en cuando.
Añadir las judías blancas y dejar 5 minutos más.
Verter en una sopera, espolvorear el perejil picado y servir (nosotras no teníamos perejil este día XD).
Comentario nutricional:
De este plato destacaría que, además de estar riquísimo, es un claro ejemplo de cómo mejorar las proporciones de proteína vegetal y animal.
Una proteína es como una cadena. Cada eslabón de la cadena sería un aminoácido. Únicamente hay 20 tipos de aminoácidos. Imagínate que hablamos de 20 eslabones de un color diferente cada uno. Y con esos 20 tipos de eslabones y sus posibles combinaciones, se forman diferentes cadenas (proteínas).
9 de esos 20 son esenciales. ¿Qué quiere decir eso? Pues que necesitamos obtenerlos de los alimentos; nuestro cuerpo no los puede fabricar a partir de otras moléculas. Aquí nunca olvidaré al gran Manuel Gallar, profesor de la Universidad de Alicante que nos daba Nutrición Básica en 1º de carrera, y su diapo con truco nemotécnico: «VILLME TE TIENE FEH» (y el dibujo de una niña rezando :D). Gracias a él aún me los sé: Valina, Isoleucina, Leucina, Lisina, Metionina, Treonina, Triptófano, Fenilalanina e Histidina.
Resulta que a partir de su contenido en aminoácidos esenciales (tipo y cantidad), hablamos del valor biológico de las proteínas, siendo la máxima referencia el huevo. En general, los alimentos de origen animal nos aportas proteínas de mayor valor biológico que los de origen vegetal.
Peeeeeeeero en las sociedades occidentales hay un exceso de consumo de alimentos de origen animal. Un exceso tanto para nuestra salud como para nuestro planeta. Por ello, las recomendaciones hace ya años nos orientan hacia una mayor prioridad en la dieta de la proteína de origen vegetal (sobre todo legumbres y en segundo lugar, cereales), que en conjunto son alimentos más interesantes para una salud global. La clave es jugar con las proporciones y combinar alimentos de origen vegetal que complementan sus aminoácidos. Un ejemplo clásico son las lentejas con arroz. Otro día más 😉