
Ingredientes:
- 2 manojos de espinacas
- 3 ajos tiernos
- 1 puerro (desechar la parte verde, menos tierna)
- 1 puñadito de piñones o anacardos
- 2 huevos
- 1 hojaldre
- 1/2 rulo de queso de cabra
Preparación:
Hervir las espinacas troceadas 7 minutos en agua con sal.
Cortar las verduras y sofreírlas; añadir las espinacas escurridas y saltear 2 minutos más.
Añadir los frutos secos y queso desmenuzado al gusto.
Añadir 2 huevos batidos con sal y pimienta.
Poner la mezcla sobre el hojaldre, cerrarlo y pintar con huevo batido si se desea un color dorado.
Hornear a 180 ºC durante 12 minutos (si suelta mucho líquido, cocinar por 5 minutos más con calor sólo abajo y ventilador, vigilando que no se queme).
Comentario nutricional:
Si bien somos conscientes de que el hojaldre no es lo más saludable del mundo, esta receta ocasional es un plato que queda genial en fiestas o picnics como parte del picoteo para compartir. Además, es una forma deliciosa de incorporar las espinacas.
Las espinacas son un alimento objeto de controversia por dos razones:
- Es falso que sean ricas en hierro: cuentan que vino por un error en una coma a la hora de transcribir, donde debía decir 3,5 miligramos decía 35. Pero tampco hay pruebas de que esto sea cierto… pobre Popeye! Tener hierro, tienen, pero no más que un brócoli o una col, y no se absorbe demasiado bien porque es «hierro no hemo». El hierro de origen animal es «hierro hemo» y este se absorbe mucho mejor. Si quieres favorecer la absorción del hierro vegetal (no hemo), toma en la misma ingesta algún alimento rico en vitamina C (por ejemplo, un cítrico de postre como naranja o kiwi).
- Además, las espinacas son ricas en oxalatos, unas sales que dificultan la absorción de algunos minerales como el hierro y el calcio. Es por ello, y porque estas sales dan más trabajo a un riñón inmaduro, que no se recomiendan las espinacas habitualmente en niñ@s muy peques.
- Sin embargo, las espinacas aportan muchos nutrientes como: vitamina A (fundamental para la vista y la piel), ácido fólico (vitamina B9, que es un protector cardiovascular y esencial para la correcta formación del tubo neural del feto), fibra (con sus múltiples beneficios), mucho potasio y magnesio (esenciales para correcto funcionamiento cardíaco, neuromuscular y mantener la homeostasis interna) y vitamina K (implicada en la coagulación de la sangre).