Flan de «leche» de coco y pistachos

Ingredientes (4 personas):

  • 3 huevos enteros
  • 2 yemas de huevo
  • 2 vasos de leche de coco
  • 4 cucharadas soperas de pistachos picados
  • A nosotras nos gustó así, pero si necesitas más dulzor, puedes añadir 50 g de azúcar o mejor 65 g de eritritol (edulcorante natural prácticamente sin calorías que no afecta a la flora intestinal).

Preparación:

Precalentar el horno a 180 ºC.

Batir los huevos, las yemas, la leche de coco, y el endulzante (opcional) hasta que este último se haya deshecho totalmente. Ponemos la mezcla en pequeños cuencos individuales que puedan meterse en el horno (nosotros la hicimos en un único molde).

Colocamos estos cuencos en una bandeja grande y llenamos,con cuidado, la bandeja de agua muy caliente. Cocinamos al baño maría en el horno a 180 ºC unos 20 minutos, hasta que la mezcla se endurezca.

Servimos los flanes calientes o fríos, con pistachos picados esparcidos por encima.

Gracias a Eric por traerme y cocinar juntos esta receta 🙂

Comentario nutricional:

Hemos puesto «leche» de coco porque esta denominación es incorrecta (así como con todas las bebidas vegetales de soja, avena, etc. a las que nos referimos como leches), pero es la manera fácil de entender a qué producto hacemos referencia.

La «leche» de coco se obtiene mezclando con agua de la pulpa triturada de esta fruta. Es muy habitual en la gastronomía asiática y de algunas regiones de América Latina.

Conviene que hagas un uso ocasional de este producto ya que no es un producto de proximidad y además tiene una densidad calórica considerable (100 ml = aprox. 150 kcal).

Dicho esto, la cantidad moderada que tomemos podemos disfrutarla ya que es saciante, aporta fibra dietética insoluble, diversos minerales y antioxidantes y un tipo de grasa, que a pesar de ser del tipo saturada (por ello debe consumirse de forma ocasional y moderada), puede aportarnos valor en salud porque contiene TCM (triglicéridos de cadena media), destacando un tipo: el ácido láurico.

Este ácido graso posee propiedades antimicrobianas, evitando la proliferación de hongos, virus y bacterias. Además, ayuda a mantener el equilibrio de la flora intestinal, el cual es una barrera primordial para el sistema inmune.

Recuerda: usa como grasa principal en tu alimentación el AOVE, pero como dice mi bella Simo «il mondo é bello perché é vario» :).

Si quieres más info sobre el coco: https://www.fen.org.es/blog/aceite-de-coco-y-salud/

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