
Ingredientes:
- 200 g de queso batido
- 200 g de chocolate negro (70% cacao)
- 5 huevos
- Canela y almendras picadas para decorar
Nosotras lo hemos hecho sin añadir ningún endulzante, pero si aún no estás acostumbrad@ a los dulces menos dulces y al (adictivo :p) chocolate más amargo, puedes añadir un poco de sirope de dátil: un endulzante natural más saludable que el azúcar, ya que estás incorporando fibra y micronutrientes de la fruta, un valor añadido para tu receta.
Mira en este vídeo de Lucía Gómez cómo prepararlo: ¡súper sencillo! https://cocinandoelcambio.com/recetas/sirope-de-datil/
Preparación:
Fundir el chocolate en una olla a fuego lento y añadir el queso batido. Mezclar bien.
Separar las claras de las yemas. Agregar las yemas a la mezcla anterior y remover. Aquí se añadiría, si quieres, el sirope de dátiles.
Precalentemos el horno a 160 ºC y mientras, montamos las claras a punto de nieve (nosotras hemos utilizado las la batidora de repostería con varillas). Una vez las tengamos firmes, incorporamos a la mezcla de chocolate, mezclando con cuidado para que no bajen.
Vierte la mezcla en un molde o en tarrinas individuales. Cocinar al baño maría dentro del horno (para que sea una cocción suave) a 160 ºC durante 45 minutos. Apagar el horno y dejar 15 minutos más con el calor residual.
Antes de servir, espolvorear un poco de canela y almendras picadas para decorar.
Gracias a Antonella por enviarnos este placer saludable 🙂 ¡A disfrutar!
Comentario nutricional:
Los que me conocen saben que soy adicta al chocolate. Hace ya unos años desde que cambié mi alimentación y eliminé de mi alimentación habitual los «chocolates basura», es decir, los que llevan más azúcar que chocolate.
El cacao, cuyo nombre científico es Theobroma cacao (significa alimento de los dioses), es un alimento rico en antioxidantes. Debemos tomarlo con moderación ya que es un alimento bastante calórico, pero sobre todo lo más importante es elegir un chocolate que tenga mínimo un 70% de cacao (mejor cuanto mayor sea el porcentaje, pero quizá prefieras ir aumentando paulatinamente para acostumbrarte a su sabor amargo). Piensa que en una tableta de chocolate, lo que no es cacao es básicamente azúcar, que nos aporta calorías vacías (calorías sin nutrientes).
Si lees la etiqueta de un tableta de chocolate con 85% de cacao, verás que 20 g (unas 2 onzas) contienen sólo 3 g de azúcar (menos de medio azucarillo de café) y 115 kcal, por lo que, en el contexto de una dieta equilibrada, podemos permitirnos dos onzas diarias sin problema :).