
Ingredientes (4 personas):
- Quinoa (320 g: 80 g por persona)
- 1 calabacín grande
- 250 g de champiñones
- 2 zanahorias
- 1 puerro
- Salsa de tomate (a poder ser, casera)
- 1 lata de maíz
- 1 bote de garbanzos cocidos
Preparación:
Hacemos la quinoa como de costumbre: nosotras la ponemos dentro de una bolsa de tela para cocinar, la lavamos y se pone en una vaporera de bambú en una olla con 1 l de agua durante 25 minutos. En su defecto se puede cocer como un arroz blanco tradicional..
Lavamos, cortamos y salteamos el calabacín, el puerro, los champiñones y las zanahorias.
Cuando está todo al dente echamos 2 cucharadas de salsa de tomate, los granos de maíz aclarados y los garbanzos cocidos (también mejor aclarar antes).
Salteamos un poco hasta que nos guste la consistencia y retiramos del fuego.
Servimos la quinoa con las verduras, regamos con un poco de salsa tamari y espolvoreamos con un poco de sésamo.
Comentario nutricional:
La quinoa es un pseudocereal con alto valor nutricional. No contiene gluten y es el único alimento vegetal que nos aporta todos los aminoácidos esenciales (aquellos que nuestro organismo no puede sintetizar y por tanto, debemos obtenerlos de los alimentos). Aporta hidratos de carbono, proteína de alto valor biológico, vitaminas y oligoelementos, por lo que es especialmente interesante en dietas vegetarianas/veganas.
Desde el punto de vista del consumo responsable, debemos tener en cuenta que el consumo disparado de quinoa a nivel global ha generado crisis socioeconómicas y agrarias en los países andinos de donde es originaria (https://ethic.es/2018/04/los-estragos-la-quinoa/) . Por ello aplaudimos iniciativas de cultivo de este alimento en entornos más próximos y que no generen conflicto. Cuando compres quinoa, intenta elegir la producida en entornos más cercanos, de cara a fomentar el consumo de proximidad y por tanto menos impacto ambiental, o bien de comercio justo.