
Ingredientes (4 personas):
- 250 g de quinoa
- 200 g de guisantes congelados (si no tienes la suerte de tener frescos).
Para el pesto (ver receta en categoría de básicos):
- 80 g de queso parmesano cortado en trozos
- 30 g de almendras peladas
- 1 diente de ajo (opcional)
- 80 d de hojas de albahaca frescas
- 150 g de AOVE (aceite de oliva virgen extra)
- 1/2 cucharadita de sal
Preparación:
Primeramente hacemos el pesto triturando con la batidora todos los ingredientes. Reservar.
Lavamos y hervimos la quinoa durante unos 15 minutos (nosotras la hacemos al vapor metiendo la quinoa en una bolsa de tela). Reservar.
Podemos aprovechar ese mismo agua para hervir los guisantes congelados unos 6 minutos (más tiempo si son frescos…).
Mezclamos la quinoa con los guisantes, regamos con el pesto y mezclamos bien el conjunto.
Podemos servir con unos taquitos de jamón serrano (opcional para no vegetarian@s).
Comentario nutricional:
Este es un plato con un interesante aporte proteico:
por un lado la quinoa, que contiene todos los aminoácidos esenciales (los ladrillos necesarios para que podamos fabricar las estructuras -proteínas- de nuestro organismo, como principal función).
Por otro, los guisantes, a medio camino entre las verduras y las legumbres, nos aportan hidratos de carbono pero también proteínas.
Todas las recomendaciones de alimentación saludable y sostenible señalan la necesidad de reducir el consumo de alimentos de origen animal y obtener la proteína también de fuentes vegetales.
Recuérdalo: aunque no seas vegetarian@, no hay necesidad ninguna (al contrario) de poner algo de origen animal en cada plato :).